Usos del ajo

Además de comer el ajo, ¿sabías que se pueden hacer muchas más cosas con él?
Uno de los pilares de la dieta mediterránea y esencial en nuestros gazpachos, salsas y otros platos como las gamba al ajillo, el ajo es uno de los ingredientes imprescindibles hoy en día y siempre en nuestra gastronomía.

Casi cualquier plato en nuestra cocina es válido para añadirle ajo y potenciar el sabor. Ya sea en forma de condimento como un asado de pavo, o si es el ingrediente destacado como en el ajo blanco, un plato típico ahora que se acerca el verano. Sin embargo, el ajo tiene infinidad de aplicaciones, muchas más de las que nos imaginamos, y no en todas actúa como condimento para la comida. Sigue leyendo si quieres conocer cuáles.

Más allá de la cocina

Usos alternativos del ajo

1. Haz pegamento únicamente con ajo

Seguro que recuerdas algún momento en el que has necesitado pegamento y no encuentras ninguno por casa o el que encuentras está demasiado seco. No te apures ¿tienes ajos a mano? ¡entonces puedes fabricar tu propio pegamento!
¿Cómo? para comenzar, elige una buena cabeza de ajo fresco y pélala. Con un par de dientes tendrás suficiente. Córtalos por la mitad y apriétalos bien fuerte, así conseguirás extraer todo su jugo. Con él, directamente sobre la superficie a pegar, dispondrás de un pegamento casero sencillo a tu disposición.
Si deseas un adhesivo más potente, puedes añadir al jugo filtrado de varios ajos una pizca de yeso, con el que crearás una pasta, a la que puedes sumar un poco de agua en caso que desees hacerlo más ligero.

2. Bueno para la piel y labios

El ajo es rico en propiedades antioxidantes, una fuente de vitaminas y más sustancias que te ayudarán a exfoliar la piel y lucir un cutis perfecto. Además, no tiene truco. Aplícalo directamente sobre la piel y muy pronto notarás los beneficios. ¡También ayuda a combatir el acné!
Y no solo eso, si aplicas un ajo crudo directamente sobre un herpes labial durante 10 minutos varias veces al día conseguirás curar la llaga.

3. Repelente de mosquitos

Con la llegada del calor también llegan nuestros odiados mosquitos. ¿Sabías que el ajo nos puede ayudar a acabar con ellos? Calienta un poco de aceite de oliva y añade dos dientes de ajo bien machacados. Una vez infusione, deja reposar al menos veinticuatro horas.
Una vez pasado ese tiempo, solo tendrás que añadir un vaso de agua y un poco de jugo de limón. Bien mezclado, cualquier bote vacío de spray nos servirá para aplicarlo y utilizarlo como repelente.

4. Contra el reumatismo

Si sufres problemas de reumatismo, una mezcla de ajos machacados combinado con alcohol te servirá de preparado para untar sobre la zona y aliviar tu dolor. Después de varios días, notarás que el dolor va disminuyendo.

5. Consigue sacar cualquier astilla

¿Te has clavado una astilla de madera en el dedo y no hay manera de sacarla? Deja las pinzas a un lado y coge un ajo de la cocina. Corta una lámina bien fina de un diente de ajo y colócala sobre el dedo astillado. Envuelve el diente con una tirita y déjalo reposar unas cuantas horas. Pasado ese tiempo, verás que la astilla salió de tu piel.